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Estamos en tiempo de caza en la comarca de
valdepeñas y a mi me gustaría tras haber
ido con mi amigo Luis , su hermano Oscar y nuestro amigo Paco que todo el mundo
conozca un poco mas de este tipo de caza que aunque no es muy conocida la
practican cientos de personas en nuestra comarca
La caza de la liebre con galgos se ha
realizado desde tiempos inmemoriales en
la comarca de la mancha. La técnica no ha evolucionado mucho. Los cazadores se
colocan en fila, llamada mano, y avanzan igualados por el campo intentando
localizar a la liebre, que permanece agazapada en su cama.
Por delante de la mano y en el centro de la
misma se sitúa el traillero con una pareja de galgos, conocida como collera.
La traílla es un instrumento fundamental. Es
una correa que permite tener controlados a los dos galgos y proceder a su
suelta a la vez, con unos mecanismos de cuerdas.
Cuando la liebre salta, el traillero comienza
una carrera con los galgos para que éstos adquieran velocidad. Una vez que
existe una distancia suficiente entre el traillero y la liebre, se sueltan los
perros, que salen disparados hacia la liebre.
Entonces, comienza una carrera frenética con
recortes, aceleraciones y cintas. Al final, vida o muerte, la decisión la deben
tomar los galgos y la liebre.
EL GALGUERO
Las gentes aficionadas al lo galgos conocidos
como galgueros conviven con el galgo de forma natural. El galguero cría sus propios perros como si de un tesoro
valioso se tratase. Todo el año el galguero vive para sus perros. Si éstos
enferman, el aficionado extremará sus cuidados. Si éstos corren bien, se
ganarán la confianza de su amo.
En el campo, el galguero muestra sus perros
orgulloso, sabedor de su valía tras las liebres. Son posesiones preciadas. Por
esta razón, no se escatima en medidas de seguridad y se construyen verdaderos
búnkers para guardar los galgos. Además, no se duda en permitir que los galgos
duerman en casa ante la posibilidad de desapariciones. Los robos están al orden
del día y suponen la mayor preocupación de los aficionados a los galgos. Estas
sustracciones se concentran al principio de la temporada y durante la disputa
de campeonatos regionales y nacionales.
Esta circunstancia ha hecho que el galguero se
muestre desconfiado ante los extraños, pero nunca le importará que alguien
admire sus galgos tras una liebre.
LA
LIEBRE
La comarca de
valdepeñas tiene zona cerealista y esta es el hábitat ideal de la liebre resistente y fuerte cuando es acosada
por los galgos. En esta comarca, como en la mayor parte de España, vive la
liebre mediterránea, una de las tres subespecies que pueblan la Península Ibérica. La mediterránea es la más pequeña
de las tres y no suele superar los tres kilos de peso.
Su estrategia de
supervivencia se basa en el mimetismo, gracias a su manto pardo, y en la
velocidad, que reside en la potente musculatura de sus extremidades. Sin
embargo, la liebre se adapta a cualquier situación, desde el frío intenso del invierno
hasta el sofocante calor del estío.
Al salir casi
siempre corren hacia una zona donde esconderse o perder a los perros llamada
por los galgueros el “perdedero”
EL GALGO
En la zona de la
mancha se crían galgos rústicos, de
campo, por y para la persecución y posterior captura de la liebre. El galgo del
lugar no es un perro de ciudad y continuos cuidados, sino que es un perro duro
y de potente musculatura. Es el fruto de muchos años de selección por parte del
hombre teniendo en cuenta sólo un criterio: si el galgo corre bien las liebres.
Aún hoy en día pervive esta selección tradicional, en la que la calidad de los
progenitores cuenta un papel fundamental.
El galgo de esta
comarca no es un pura sangre ni en
cuanto a la raza se refiere (no es un galgo español de pedigree, ya que la
mayoría de los ejemplares cuenta con cruces de perros ingleses), ni en cuanto a
su forma de correr tras la liebre. Los galgos del país se caracterizan por ser
perros de aguante (característica del galgo español) y son capaces de soportar
carreras de varios minutos a un ritmo alto, sin puntas de velocidad como los
galgos ingleses. La influencia con estos perros británicos ha tenido poca incidencia
en esta comarca , dadas las necesidades de los perros para la captura de las
liebres.
EL CORREDERO
La comarca de Valdepeñas
situada al sur de Ciudad Real , es una zona buena para la caza de la liebre con galgos. Se trata
de de cultivos de cereal ,vid y olivos sin
barreras como pueden ser vallas de
alambre de espino o de piedra o repoblaciones forestales masivas. Este terreno
llano es el hábitat ideal para la liebre y un escenario perfecto para las
carreras de galgos. Además, las pequeñas ondulaciones del terreno y los cerros
permiten al espectador observar la mayor parte de las carreras.
La climatología
influye positivamente en las carreras de galgos. Una temperatura alta haría que
los perros pasaran muchos apuros después del gran esfuerzo de la carrera. Los
galgos aguantan mejor el frío que el calor.
JESUS SANCHEZ
GARCIA
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